TRAJE TRAICIONAL DE BOLOTANA
El traje que llevamos en las actuaciones es el que nuestros antepasados se ponían cada día ; es muy simple, no tiene joyas particulares sino sólamente algunos pequeños botones de plata en el cuello de la camisa femenina.
TRAJE FEMENINO
Los bordados que los embellecen están realizados a mano con muchísimo cuidado, representan motivos floreales típicos del campo.
El tejido que predomina es el tipet de lana negra para la falda y el corsé, el color violeta para el pañuelo que se pone en la cabeza.
La falda, que en nuestro dialecto se llama
sa munnedda, es muy simple y tiene una particularidad que es típica de este traje : 25 o 30 pliegues según la edad de la mujer que lo lleva puesto. Esta particularidad se llama en dialecto
caramannóla.
La camisa es de lino blanco, en los pulsos y en el cuello tiene un encaje realizado generalmente a mano. Sobre la camisa tenemos
simbustu, es decir un corsé de terciopelo negro con bordados que reproducen motivos floreales con colores muy chillones.
Al final el pañuelo que se pone en la cabeza, en sardo
su muccadore muy ancho y bordado sólo en un rincón, con motivos que reproducen generalmente ramitos de rosa.
Mucho más raro es el traje viejo de la esposa: la falda se parece mucho a la que ya hemos describido, por otra parte el corsé es de brocado (los colores son azul, violeta y negro) y el pañuelo, generalmente de seda, de color márfil o marrón.
TRAJE MASCULINO
El
traje masculino es muy simple también. Predomina el color negro del terciopelo con el que está confecionado el corsé, en sardo
su corpette; el negro de los calzoncillos en lana de oveja
sas ragas y de los chanclos
mesas kartsas siempre en lana de oveja.
La camisa, llamada en dialecto su entone y el pantalón kartsas son de lino blanco.
En algunos casos la camisa tiene en el cuello un bordado muy simple, otras tienen unos pequeños botones de plata que se parecen a los del traje femenino.
El traje se completa con el abrigo su kabbanu en lana de oveja teñida de negro, elegante y bien perfeccionado, sobre todo en las costuras que se parecen a maravillosos bordados.